Valentía · 23 de septiembre
Obedece aunque todavía tengas miedo
Dar pasos valientes sin esperar sentirte lista · 4 min de lectura
“Mira que te mando que te esfuerces y seas valiente; no temas ni desmayes, porque Jehová tu Dios será contigo.”
Josué 1:9
La valentía bíblica no es ausencia de miedo. Es obediencia en presencia del miedo. Si esperas sentirte completamente segura para comenzar, puedes permanecer años frente a una puerta que ya sabes que debes cruzar.
Josué recibió una tarea que superaba su experiencia y lo obligaba a caminar después de un gran líder. Dios no le prometió que nunca sentiría presión. Le recordó Su presencia. La seguridad no estaba en la capacidad perfecta de Josué, sino en no caminar solo.
Tal vez tu paso valiente sea pequeño: hacer una llamada, pedir ayuda, comenzar un estudio, presentar una idea o salir de una dinámica dañina. No todo miedo indica que vas en la dirección equivocada. A veces solamente confirma que estás entrando en un territorio nuevo.
Evalúa el riesgo con sabiduría y no confundas fe con imprudencia. Después, deja de negociar con lo que ya entendiste. La confianza suele llegar después del primer paso, no antes.
Llévalo a tu vida
Pregunta de reflexión
¿Qué obediencia estoy aplazando porque quiero sentir seguridad total primero?
Gratitud
Gracias, Dios, porque Tu presencia es mayor que mi inseguridad.
Oración
Señor, no permitas que el miedo dirija mi vida. Dame prudencia para evaluar y valentía para obedecer. Cuando dude de mí, recuérdame que no dependo solamente de mis fuerzas. Camina conmigo en el paso que hoy me cuesta dar. Amén.